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29/07/2019

Escrito por María Alcaraz

crisis pasion trabajo

Identificar, aceptar, gestionar, decidir, continuar. Esas son las mejores fases que puedes poner en marcha cuando una crisis de pasión profesional aparecer en tu vida. Y es que esto de ver “mermada” o considerarlo así (aunque puede que no sea exactamente eso lo que ocurre), es más habitual de lo que creemos. Cuántas veces hemos visto a personas de nuestro entorno cambiar radicalmente de trabajo – profesión porque descubren que lo que vienen haciendo desde hace años, “no les llena”. Como decimos, es algo habitual sobre todo últimamente. ¿Qué propicia una crisis de pasión profesional? ¿Cómo hay que gestionarla? Veamos punto por punto para poder arrojar un poco de luz a quien se encuentre en esta situación.

Cómo aparece una crisis de pasión profesional

Llevas años haciendo lo mismo. Trabajas de lo mismo aunque quizás en diferentes sitios. Siempre te ha gustado o como mínimo, estabas satisfecho. Todo está bien hasta que un día, dejas de estar ilusionado. Ya no te levantas cada día con las mismas ganas por ir al trabajo. Ya no sientes ese cosquilleo con un nuevo reto sino que lo ves como un lastre y una responsabilidad exagerada que no quieres asumir.

Ahora, al contrario que antes, las horas en el trabajo parece que no acaban, se hacen eternas y tú sólo piensas en hacer otras cosas. Antes, no sólo no tenias tiempo libre porque estabas trabajando sino que tu tiempo de ocio lo dedicabas a buscar nuevas opciones para tu trabajo, leer sobre él o avanzar tareas porque realmente lo disfrutabas.

Y entras en desgana. En frustración porque no sabes qué ocurre. Porque te pesa cada día de trabajo. Porque esta sensación crece y se convierte en un auténtico calvario. Tu carácter empieza a agriarse. Estás de mal humor. No descansas ni duermes bien porque piensas en que mañana tendrás que volver a trabajar.

Ha llegado, posiblemente, una crisis de pasión profesional. Estás inmerso en ella y los síntomas te estás avisando de que algo ocurre.

¿Has dejado de tener esa pasión por lo que siempre te ha encantado? ¿Ya no te gusta eso que siempre has hecho, para lo que te has formado y para lo que has trabajado muy duro para crecer y avanzar?

Parar para analizar

Llegados este punto en el que te sientes así lo mejor es que antes de seguir martirizándote, te tomes un tiempo para ti, para analizar qué ocurre, para poder verlo con perspectiva.

Si trabajas por cuenta ajena, unas vacaciones pueden ser la mejor opción. O por supuesto (esto dependerá del escenario de cada uno) hablar con tus responsables. A día de hoy, un buen líder debería entender esta situación y proporcionar ayuda a su empleado – miembro del equipo para poder solucionarlo. Un tiempo de separación, de descanso… Es realmente útil y nos ayuda a poder ver todo con cierta distancia.

Si por el contrario no puedes tomarte este tiempo de descanso porque tu trabajo no te lo permite, tu escenario de vida tampoco o incluso, eres autónomo y es inviable que dejes de trabajar porque si no, no tendrías ingresos, busca una solución parcial a esta necesidad de tiempo.

Bajar el ritmo de trabajo o de implicación para poder descansar y reconstruir ideas, es lo más aconsejable. Siempre, esta decisión debe hacerse desde la responsabilidad para la empresa para la que trabajas y/o para tus clientes informando en todo momento de la situación.

Puede que haya consecuencias, no vamos a pintar todo de color de rosa pero piensa que una crisis de pasión profesional no resuelta y que se complica puede derivar en otros daños más graves como una depresión. Mejor saber parar y dedicarse a ella.

Rotura de pasión o sólo escenario temporal por otros motivos

Cuando tengamos ese tiempo y espacio para poder analizar, podremos, en primer lugar, descansar. Es imposible ver lo que ocurre cuando estamos inmersos al cien por cien en el problema así que descansar y oxigenar la mente es lo principal. Descansa, viaja, lee, pasea, pinta… Lo que sea que te haga sacar de tu mente aquello que te preocupa y puedas reconectar contigo mismo.

Ese tiempo será muy valioso porque cuando menos te lo esperes, sentirás de forma mucho más conectada respuestas a lo que te ocurre.

En este punto, hay dos opciones (las más comunes, después habría que investigar cada caso en particular):

  • Que realmente la que hasta ahora ha sido tu pasión, deje de serlo y ya no te llene como antes. Definitivamente ya no es lo que quieres seguir haciendo porque no te hace feliz sino que te genera insatisfacción.
  • Que tras este tiempo de descanso, de desaturación y de reconexión, vuelvas a sentir el mismo amor y pasión por lo que hacías y solo era que necesitabas descansar, que todos nos cansamos y que todos en algún momento necesitamos volver a encontrar esa chispa. Ese “solo” es una forma de hablar porque es algo bastante importante.

Si te cuesta verlo en aspectos profesionales puedes asemejarlo a una relación de pareja. A veces estamos enamorados de la otra persona pero nos saturamos y un breve espacio de tiempo alejados nos hace identificar lo que realmente sentimos, aunque eso sea que realmente no queremos volver con esa persona.

Tomar decisiones beneficiosas para cada uno

Cuando sepas qué ocurre, si es algo temporal causado por estrés, agotamiento y saturación o algo definitivo, será el momento de tomar decisiones sobre tu futuro profesional.

Futuro profesional apto para cualquier momento y cualquier edad. Ahora está muy de moda (afortunadamente) esto de reconvertirse profesionalmente y es que podemos y debemos ser y hacer aquello que amemos y que nos encante.

Si lo que estás haciendo ya no es lo que quieres, será el momento de buscar aquello que sí quieres y que de nuevo te hará sentir pasión y con lo que vibrarás. Este es un paso muy valiente para con uno mismo y para con la sociedad (que estamos habituados a que movimientos bruscos dan miedo). Pero tendrás que saltar estos muros del miedo, encontrar (seguramente si ha llegado esta rotura es porque dentro de ti está lo que quieres hacer laboralmente y sólo tienes que dejarlo salir) y ponerte manos a la obra.

Tu vida será más placentera, más feliz y más llena. ¿Lo que has estado haciendo hasta ahora ha sido perder el tiempo? Ni de lejos. Ha sido y siempre será una parte fundamental de tu vida que te ha dado aprendizaje, valor, formación, que seguramente te ha hecho muy feliz y te ha ayudado hasta llegar aquí momento en el que empieza otra etapa.

Ahora toca trazar un Plan para continuar. ¿Tú solo? Como elijas pero nosotros siempre recomendamos hacerlo con soporte, acompañado de un profesional del coaching que estará ahí cuando te entren las dudas, los miedos y la necesidad de validar alguna que otra decisión no porque esté mal tomada sino porque los humanos necesitamos la ratificación externa. Desde Utopía estamos habituados a estos procesos y podemos ayudarte a que este momento vital sea uno de gran ilusión y vivencias positivas.

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