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13/08/2019

Escrito por María Alcaraz

contratación

Aunque parezca que no, esto ocurre y mucho. Y no es porque el candidato no reúna las características que se buscan – necesitan. No es porque el candidato no se integre en el equipo o no tenga cualidades sociales… Hoy queremos centrarnos en cuando la empresa no es consciente de su situación actual y contrata a personas que no van a encajar por más interés que pongan. La empresa no está preparada para determinados perfiles.

Empresas obsoletas y antiguas

Las hay. Todavía existen. Pareciera que en el siglo XXI, en el año 2019 y casi ya mirando al 2020, todas las empresas deberían estar más que actualizadas y modernizadas… ¡En todos los aspectos! Pero la realidad, al menos en nuestro país, es bien distinta.

Hay muchas empresas, sobre todo las de origen y “estirpe” (ya solo la palabra huele a antiguo) familiar que les cuesta adaptarse a los nuevos tiempos. De hecho, les genera tanto rechazo esto de evolucionar que suele ser el motivo de su posible fracaso con los años.

Cuántas empresas familiares vemos fracasar ahora después de años y décadas de historia y de éxito precisamente porque los que la dirigen no saben soltar a tiempo y dejar paso a las nuevas generaciones – nuevas fórmulas y terminan por “cargarse todo” a golpe de ego.

Esto ocurre y podemos verlo si echamos un vistazo a la historia de determinadas empresas. Hay negocios que no saben avanzar, que no saben readaptarse a los tiempos como cuando llegó la revolución digital y los profesionales de cierta edad tuvieron que reciclar sus conocimientos para adaptarse a las nuevas necesidades.

Hay empresas que funcionan y trabajan con métodos antiguos. Que piensan (y esto es un caso real) que ellos son los mejores en su campo y que no necesitan, por ejemplo, tener una tienda online. “¿Qué mi competencia la tiene? Bueno, eso es porque tienen peores productos que los míos”. No, señor, no. Eso es porque están adaptándose a las tendencias de consumo de ahora. Y por mucho que usted tenga el mejor producto, si no lo hace llegar por los canales adecuados a sus clientes, nadie “de ahora” sabrá que existen sus productos, que son buenos y se irán a la competencia.

Esto ocurre y es lo que llamamos empresas obsoletas y antiguas. No saben que tienen que moverse hacia el futuro. Perdón. Sí lo saben pero no quieren porque la persona que tiene que tomar la decisión no sabe hacerlo y normalmente tiene demasiado miedo a que se descubra que no sabe. Son, por lo general, lo que denominamos los “antiguos jefes” muy alejados del nuevo rol de líder.

Empresas obsoletas que contratan “cracks”

Llega un momento en estas empresas obsoletas que empujados por las necesidades del mercado, por las bajas ventas o porque un sucesor así lo impone, consideran que ha llegado el momento de hacer el cambio y avanzar.

Ok, se ponen a ello. Pero aquí viene el gran error: empezar la casa por el tejado.

En lugar de contratar una consultoría – asesoría externa que haga un análisis de la situación actual, que marque necesidades y plantee un calendario para poder acometer las acciones… (sí, recomendamos una consultoría externa porque desde dentro la visión es parcial y está emocionalmente contaminada) contratan, directamente, lo que ellos llaman “cracks” en lo suyo en determinadas posiciones.

Y esto es un absoluto error. Un crack no va a funcionar si como hemos leído hoy en un brillante post de linkedin, la empresa está liderada por dinosaurios.

¿De qué sirve contratar a un crack en algo si no se le va a dejar hacer? Ahí radica el problema. En una empresa antigua, obsoleta que no ha empezado el cambio o que no lo está haciendo con base, un crack no podrá hacer nada, no podrá moverse y su vida en la empresa será una lucha de egos entre él y lo que quiere implantar (que supuestamente se le ha contratado) y el director – propietario de la empresa que se resiste a que le desbanquen de su sitio. Y más si es un recién llegado que “no tiene ni idea de mi sector – mi producto… que yo llevo haciéndolo toda la vida” (discurso del propietario que más equivocado no puede estar).

Así que nos encontramos con que se contrata a un crack para hacer precisamente lo que no se le va a dejar hacer. Y es que esa empresa no se ha dado cuenta de que por el momento, hasta no aceptar que otros pueden y deben hacer el trabajo que hasta ahora se hacía de otra manera y en otras manos, no encaja ningún crack y es una pérdida de tiempo, de recursos y está llevando a un profesional a la frustración más absoluta.

Una empresa obsoleta tiene que asumir sus puntos débiles en primer momento. Después, ponerse a ello y trazar una estrategia de cambio. Todo empieza por uno mismo y básico, está la aceptación de que ha llegado el momento del cambio.

Este es uno de los motivos más habituales que vemos cuando analizamos por qué un perfil muy profesional y muy bueno no ha encajado en una empresa a la que ha llegado hace poco tiempo. Las empresas no suelen contratar lo que realmente necesitan en ese momento sino lo que creen que les irá bien, que es bien distinto.

Con coaching ejecutivo podemos ayudar a estas empresas a identificar – aceptar y trazar la estrategia del cambio para poder avanzar. En Utopía estamos especializados en cambios y evoluciones empresariales. Si es vuestro momento, ¿hablamos?

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