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26/09/2018

Escrito por María Alcaraz

Jefes que hacen que sus grandes directivos se vayan

Pocas cosas hay más costosas para una empresa que perder a personal cualificado. Los jefes tienden a culpar los problemas de gestión, y muchas veces ignoran que existe la posibilidad de que estos grandes empleados quieran deshacerse de su jefe y no tanto del trabajo en sí.

El caso es que esto es fácilmente evitable. Se necesita una nueva perspectiva y un esfuerzo extra por parte del jefe. Para ello es necesario entender qué cosas hacen los jefes para que un empleado cualificado quiera deshacerse de su puesto de trabajo.

Demasiada carga de trabajo

Todo trabajo tiene sus funciones y sus responsabilidades, pero no quiere decir que un buen empleado, por bueno que sea, deba tener una carga desproporcionada. Muchos jefes caen en la trampa de enviar a sus mejores empleados el trabajo más complicado, y eso, aunque a veces sea necesario no es conviene hacerlo. Si se trata de una urgencia, se puede entender, pero no hay que tomarlo como algo habitual porque los hará sentir castigados por ser buenos en su labor.

Si se incrementa la carga de responsabilidades de un buen empleado hay que ser consecuente y habrá que subirle de puesto y de salario. Los empleados que valen son capaces de asumir nuevas obligaciones, pero no se quedarán si se empiezan a sentir agobiados y explotados.

No reconocer las contribuciones de los demás

La gratitud es bien recibida, sobre todo cuando uno lo merece. Sin embargo, muchos jefes son incapaces de agradecer el trabajo bien hecho. Con un simple gracias o una valoración positiva si el trabajo está bien elaborado es suficiente para que el ánimo del empleado mejore. Además, no tiene que tratarse de un reconocimiento público, basta con hacerle sentir a la otra persona que su desempeño contribuye al buen funcionamiento de la compañía.

No saber desarrollar las habilidades de su equipo

Un buen gerente o jefe dirige y tiene el control de lo que sucede en su equipo. Una cosa es delegar y otra desatender sus responsabilidades. Hay quién desconoce las funciones diarias de su equipo y se excusa diciendo que sus empleados son talentosos y confía en ellos. Un jefe debe prestar más atención e interés en su equipo para que éste responda de la misma manera. Ello supone una retroalimentación y los resultados son más beneficiosos.

A un jefe le toca encontrar las áreas de oportunidad de sus mejores empleados para que puedan desarrollarse, si no lo hacen sus colaboradores se aburrirán y decidirán marcharse a otro lugar en el que le hagan crecer.

No desafían a las personas

Cuando un empleado con actitud, talento e interés pasa los días haciendo tareas demasiado fáciles o aburridas, empiezan a buscar otros empleos que los desafíen intelectualmente. Si uno desea que los mejores miembros de su equipo se queden en la empresa deben pensar en cómo les tratan e incentivan su intelecto. Está bien fijar metas y objetivos que impulsen a los trabajadores a salir del área de confort.

No dejar que se diviertan

El lugar de trabajo es un lugar que por ende suena a responsabilidad, pero ello no quiere decir que tenga que ser aburrido. Si en el trabajo, los empleados no se lo pasan bien, algo va mal. Las personas no suelen entregarse si no se divierten. Hay empresas como Google que conocen la importancia de este aspecto y contribuyen a que el trabajo sea un lugar placentero. Tienen clases de acondicionamiento físico, comidas gratis, etc. Si el lugar acompaña, el empleado no querrá salir corriendo cuando termine su turno.

No mostrarles el panorama completo

Una cosa es darles tareas a los empleados, pues tienen que cumplir con sus funciones. Pero, dar tareas por darlas, sin más explicación es un error, al que muchas veces recurren los jefes. Hay que mostrarles el propósito u objetivo para que vayan a por él. Cuando el empleado no sabe cuál es, no se siente alineado y sí desmotivado y actúa como si estuviera realizando un trabajo mecánico. Y cuando no encuentran el significado, lo buscan en otro lado.

De modo que muchas veces, las personas no dejan su trabajo, dejan a sus jefes. Y pese a los errores citados anteriormente, todo tienen solución. Se trata de ser más comprensivo, empático y coherente. Si quieres dejar de ser uno de esos jefes que hacen que su equipo se vaya, tomar sesiones de Coaching Ejecutivo te puede ayudar.

 

 

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