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20/12/2018

Escrito por María Alcaraz

objetivos 2019

Cada año cuando llega diciembre, nos ponemos arduos en la tarea de marcar objetivos para el siguiente año. Nos comemos el mundo. Nos pensamos que vamos a ser capaces de hacer toooooodo lo que hasta el momento no hemos sido capaces. Hacemos un listado como si no hubiese un mañana y no paramos de listar hasta que nos cansamos. Mil y una cosa. No tenemos en cuenta nada: ni tiempo, ni recursos, ni energía… Que por propósitos y objetivos, ¡no quede! Y esto, es altamente negativo. ¿Por qué? Porque no es saludable marcarnos miles de objetivos que luego no vamos a cumplir y que nos van a llevar a una decepción brutal.

Por qué no marcarnos cientos de objetivos

Hay que ser realistas, consecuentes e inteligentes. Sí, todo esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de marcarnos objetivos para el próximo año o año que comienza. ¿Sabes la regla de objetivos medibles, alcanzables y motivadores? Pues eso. Si te pones cientos de objetivos para el año que viene, ya sea a nivel personal, profesional o ambos, vas a entrar en bucle de destrucción. ¿Por qué?

  • Porque sólo de ver el listado, te va a entrar la angustia. Estamos acostumbrados a ponernos listas inmensas de cosas que hacer y eso lo único que lleva es al estrés. Cuanto más tenemos que hacer y queremos hacerlo en el mismo tiempo, más ansiedad nos causa que van pasando las horas y sentimos que no llegamos. De ahí la frase que se ha hecho tan famosa de “no me da la vida”.
  • Porque si no llegas, te frustras. Esto es lo más habitual que ocurre todo los fines de año. ¡Nos frustramos! ¿Por qué? Porque nos pusimos un número indecente de objetivos y no hemos llegado a ellos… ¡Ni de lejos! Y eso nos va a hacer sentirnos tristes, desanimados y totalmente insatisfechos con nosotros mismos. Y por ahí, entra la frustración y lo que era un ejercicio para motivarnos a hacer cosas, se ha convertido en algo altamente negativo.
  • Efecto inverso. Con todo lo anterior y tu listado tremendo de objetivos, lo que puede ocurrir es lo contrario. Que te agobies antes de empezar de ver un listado tan denso y lo dejes abandonado y ni empieces. Efecto inverso. Desmotivación absoluta.

Marcar objetivos de forma inteligente

Así que lo primero que hay que hacer para comenzar bien el año y marcarnos objetivos es hacerlo… ¡de forma saludable! Sí, esto de saludable no es solo en la comida sino también en lo de marcar objetivos. Suma a saludable, “de forma inteligente” y esto significa que marques objetivos de forma que:

  • Te motiven.
  • Te ayuden a ir a por ellos.
  • Te aporten satisfacción.
  • Sean un aporte positivo en tu vida.

Con estos parámetros, vamos a la práctica de cómo marcar objetivos para el año que viene.

Objetivos que realmente sientas

Sé sincero contigo mismo. Olvídate de los objetivos que todo el mundo se marca y que son “los que tienen que ser”. Márcate los tuyos propios y déjate de generalidades. ¿Para qué marcarte el objetivo de correr la marathón de tu ciudad si tú realmente odias correr y jamás te has puesto unas zapatillas? Aterriza ese objetivo. Si lo que quieres es hacer deporte este año, hazlo. Márcate ese objetivo. Ir al gym 2 – 3 veces por semana. Empezar a andar por el parque una hora cada día. Ir a yoga 2 veces a la semana. Pero olvida marcarte aquello a lo que seguro, no vas a llegar. Porque te vas a dar la paliza los 2 primeros días (con suerte, si es que empiezas) y después, lo dejarás abanadonado de raíz. De la otra manera, si comienzas y vas bien, después, a mitad de año, puedes marcarte en esa línea un objetivo superior.

Piensa y sobre todo, siente los objetivos antes de incluirlos en tu listado. Siéntelos y si te van a hacer feliz y aportar positivo, añádelos. Esto de los objetivos es para crecer, no para lapidarnos.

Objetivos fraccionados

El gran secreto de marcar objetivos y llegar a ellos es… ¡Hacerlos fraccionados! ¿Sabes esto de dividir los proyectos que tienes que hacer en tareas para que sean más accesibles? Pues con los objetivos, igual. Todo lo grande al final “se hace bola” y cuesta que pase. Es como si tienes que hacer un viaje de 3.000 km y no decides que tienes que hacer paradas. Hacerlo de un tirón es imposible. Si llegas a la meta, vas a llegar destrozado, no habrás disfrutado el viaje y jamás volverás a hacerlo. Ni que decir tiene la manía que le vas a coger al destino, claro.

Por eso, este año te proponemos una nueva forma de marcar objetivos… Por meses. Sí, como lo lees. ¿Cuántos meses tiene al año? 12. ¿Cuántos meses tiene tu agenda? 12. ¿Por qué entonces tú no te marcas objetivos por meses? Si te has comprado una agenda del año ya, aprovecha. En cada mes, incluye una hoja de los objetivos del mes. Los que sean y sepas que vas a poder alcanzar y que sientas que te harán feliz.

Así será todo más accesible. Mes a mes. Paso a paso. Además, a esto le sumas algo súper importante: poder revisar el estado de tus objetivos a final de cada mes. Así puedes evaluar los que has conseguido y los que no. Los que sí, prémiate por ellos. Los que no, evalúa por qué no, qué ha ocurrido y si ves que sigue siendo un objetivo importante, reubícalo en otro mes de tu año.

Ahora sí puedes marcar objetivos que vayas a cumplir y con los que estés completamente satisfecho y puedas ser feliz.

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