Empieza el año 2021 y hay que volver a la carga. En todos los aspectos de nuestra vida, personal y laboralmente, hay que volver con energías renovadas y ponernos ya a tope para primero, recuperar el ritmo y conseguir nuestros nuevos propósitos.

Y hablamos de nuevos propósitos porque los del 2020 ya hay que soltarlos. Si no pudimos ejecutarlos por la situación de la pandemia es el momento de revisarlos y reajustarlos porque estamos en un nuevo año con nuevas condiciones.

De hecho, estamos viendo mucho en redes sociales como mucha gente no quiere marcar propósitos ni objetivos para este 2021 por las “decepciones” del pasado y considera que es mejor ir viviendo al día. ¿Nos ayuda esta determinación?

Marcar objetivos es importante

Somos de la opinión de que lo más saludable es marcarnos objetivos sí o sí. Tener una meta, un propósito, saber dónde queremos ir es imprescindible para marcar la ruta y el día a día. Sin ello, lo único que puede pasar es que vayamos perdidos, sin rumbo y al final del año sintamos un desasosiego mayor que si no hubiésemos conseguido lo que nos marcamos.

Antes de ponernos a marcar objetivos nuevos es importante hacer un análisis profundo de lo que ha ocurrido el pasado año, qué hemos conseguido y de lo que no, ser conscientes y benévolos con nosotros mismos teniendo en cuenta la situación de la pandemia. Pero sin análisis no hay evolución ni mejora. Es fundamental. Así que cojamos libreta, Word o lo que te sea más fácil y hagamos un repaso de los propósitos que nos marcamos en enero de 2020 y veamos qué ha ocurrido, como y por qué.

Es hora de marcar nuevos objetivos para 2021

Cuando hayamos hecho el repaso, toca tirar de nueva hoja y empezar un nuevo año en todos los aspectos. Viene bien que empecemos el año con ilusión, con ganas y renovando “votos” por así decirlo.

Los propósitos de año nuevo nos ayudan a centrarnos y a activarnos. Son necesarios. El problema es que venimos de un año de mucha incertidumbre en el que no sabemos qué va a pasar con nuestra vida (a todos los efectos) y cada plan que hemos hecho se ha caído o ha sufrido cambios. Hemos llegado a la extenuación, el agotamiento y pasamos de hacer planes.

Ok, lo entendemos pero aún así insistimos en que hacer planes, marcar objetivos y retos es importante. Eso sí, márcalos siendo plenamente consciente de la situación, de lo que estamos viviendo y trabaja tu capacidad de cambio porque tendrás que ir modulando tu camino para llegar a tu meta según las circunstancias. De hecho, en algunos casos como ya pasó durante 2020, algunos planes se caerán y postergarán incluso sin fecha (por ejemplo determinados viajes). No pasa nada. Se hace así pero al menos marcamos un punto al que queremos llegar y trazamos una ruta.

Por lo tanto, te aconsejamos cien por cien que marques objetivos, que determines dónde quieres estar cuando llegue diciembre de 2021 y qué te gustaría hacer. Tendrás en mente tu sueños y podrás cumplirlos. No es un año para ir a la deriva. Una cosa es dejarse fluir e ir día a día y otra muy distinta, ir a la deriva total sin rumbo ni ilusión.

Se benévolo contigo mismo, realista y con capacidad de cambio. Estos tres ingredientes te ayudarán a marcar objetivos para 2021 de una manera más saludable. Y siempre con acompañamiento será más fácil y llevadero. ¿Lo hacemos juntos?