Ya tenemos sobre nuestras cabezas el nuevo año, 2020. Muchos estarán haciendo listas de propósitos y objetivos para el nuevo año. Diciembre tras diciembre nos ponemos a ello como si el final del año fuese una espada sobre nuestras cabezas. Parece que si no marcamos objetivos, no podremos entrar bien en el nuevo año.

Y esto aplica a todos los aspectos de nuestra vida: personal, profesional, de familia… Todo tiene que tener un propósito y un objetivo (como mínimo) bien delimitado. Pero, parece que este año algo está cambiando.

No conseguir objetivos

Estamos viendo en redes sociales / blogs y demás soportes como este año la gente empieza a prescindir de esto de hacer propósitos. No hay tantas listas e incluso aparecen las de años anteriores con todo sin conseguir.

No llegar a aquello que nos habíamos marcado es sin duda uno de los factores que más frustración hace que acumulemos. Nos marcamos unos objetivos y luego, no llegamos a ellos. Nos sentimos no válidos, que no estamos haciendo las cosas bien, que no somos tan buenos como pensamos o que directamente, somos un fracaso.

Y empezamos a cansarnos. El año pasado, y el anterior, y el de antes sería el año en el que en enero, empezaríamos sí o sí con el gimnasio, dejaríamos de fumar, leeríamos más, iríamos a esas clases de pintura que tanto nos gustan, aprenderíamos inglés para progresar en nuestro trabajo, buscaríamos un nuevo empleo, saldríamos más para poder conocer a alguien especial y así podríamos estar días y días enumerando objetivos.

Pero la realidad cuando llega diciembre es que de todo lo que hay en la lista, hemos conseguido muy poco. Y ahí nos desanimamos y empieza la debacle. ¿Qué ha pasado?

El cambio de año está dentro de ti

Para empezar que nos que pensamos que el cambio de año, comernos unas uvas y que un mes se acabe y empiece otro, es un cambio interestelar en nuestras vidas y viene la Hada Madrina de Cenicienta a con su varita, hacer que todo cambie por arte de magia. Seamos realistas, lo único que exteriormente pasa el día 31 de diciembre a las doce de la noche es que hacemos una cena especial, una fiesta y nos comemos 12 uvas por las campanadas. Eso es la realidad.

Todo lo demás, el cambio de año y la importancia que tiene se la damos nosotros de forma emocional. Y está genial porque nos ayuda a dejar atrás lo malo que queremos y nos da la oportunidad mental de empezar cosas nuevas. Si te lo crees es genial pero lo más importante es que lo pongas en práctica.

Si tú no haces nada para que ese cambio de año y esas uvas signifiquen algo en tu vida, de nada más que para generar frustración va a servir que hagas listados interminables de propósitos, metas y objetivos.

Compromiso contigo mismo

Lo que más va a hacer que el fin de año sea efectivo en tu vida, ya sea personal o profesional es que tú tengas intención y algo súper importante: compromiso contigo mismo.

Sin compromiso, no hay nada que hacer y el compromiso con uno mismo es el más potente porque es a ti mismo a quien debes darle explicaciones, a quien debes contentar con lo que has hecho y con lo que no y si has cumplido lo que te propusiste o no.

Así que este año te proponemos un nuevo reto:

Para el año 2020, ¿qué tal si el único propósito es tener compromiso contigo mismo y hacer que realmente, el cambio de año, signifique algo? Si ejecutas esta acción y pones en marcha la maquinaria necesaria para que el cambio de año haya sido realmente útil y significativo para ti, comenzarás por:

  • Comprometerte contigo mismo en que lo que te prometas y planifiques, lo cumplirás. Es a ti a quien debes dar explicaciones y con quien debes cumplir así que este, será tu mayor reto y objetivo.
  • Objetivos por meses: una vez que ya has cumplido el paso anterior, lo siguiente es dejar de agobiarte por listas eternas y no asumibles. Este año “juguemos” a ser más inteligentes y márcate objetivos por meses. ¿Qué tal te sientes? ¿Menos presión? Te contaremos en el próximo post como hacerlo.

Con estos dos retos, es suficiente por ahora. Cuidarte, comprometerte y hacer que el cambio de año sea útil, es ahora tu misión. Si quieres que te acompañemos en este proceso, en Utopía estamos enfocados en ello y en este 2020, te esperamos.