Mindufulness o actuar con conciencia plena. Cuántas veces hemos escuchado y leído sobre este término en los últimos tiempos… seguramente mucho y más a menudo incluso de lo que nos gustaría porque a veces no sabemos qué significa. O aún más, en qué puede ayudarnos en nuestro día a día. Una de las cuestiones y preguntas que más nos repetimos es si esto del mindfulness es para nosotros y si podemos aplicarlo a uno de los aspectos más importantes de nuestra vida, el trabajo.

El mindulfuness: ¿qué es?

Actuar con conciencia plena. Podemos cumplimentar hojas y hojas de papel, espacio virtual ilimitado con diversas descripciones sobre el mindulfuness pero vamos a hacerlo breve y conciso. El mindufulness es actuar con conciencia plena. Tan sencillo y tan complicado como eso.

Y decimos complicado porque si hoy en día nos falta algo es precisamente eso, actuar con conciencia plena. Estamos habituados a estar haciendo una cosa a la vez que otras tantas y mucho más allá, nuestra cabeza – mente está totalmente dispersada en asuntos y pensamientos ilimitados. De ahí que sea tan importante en estos momentos la práctica del mindufulness.

Necesitamos, por salud mental, emocional e incluso física, centrarnos en lo que estamos haciendo, calmar la mente y focalizarnos. ¿Cómo hacerlo? Con mindfulness. Realmente es una gran ayuda y una herramienta muy poderosa y potente.

Por lo tanto, si quieres describir y saber qué es el mindufulness de forma sencilla (porque complicarse tampoco es necesario que bastante tenemos) podemos decir que es actuar con conciencia plena.

¿Qué es actuar con conciencia plena?

Estar centrado. Hacer una cosa a la vez y que todos nuestros sentidos y emociones estén en eso que estamos haciendo o pensando. Da igual lo que sea, lo importante es estar totalmente centrado y no dispersar nuestra mente hacia otros asuntos.

Quizás en este punto puedas pensar que realmente tú practicas mindufulness a diario pero desde aquí te preguntamos, ¿seguro? Pongamos nuestra atención plena a prueba:

  • ¿Cuántas veces estás haciendo una tarea en tu trabajo – ordenador y no la interrumpes para mirar el email, el whatsapp o atender una llamada? No estás con atención plena en tu tarea.
  • ¿Cuántas veces estás viendo una película y no echas manos del móvil para ver un mensaje o incluso, Instagram?
  • ¿Cuántas veces no estás tomando algo con unos amigos y estás con el móvil en la mano mirando cualquier cosa?
  • ¿Cuántas veces no estás haciendo deporte, duchándote o comiendo y tu mente está pensando en las cosas que tienes que hacer, en la discusión con tu pareja de esa mañana, en la tarea pendiente del trabajo o en la lista de la compra?

No tenemos ni de lejos un manejo saludable de la atención consciente y plena. Estamos educados y se ha potenciado en los últimos años lo del “multitasking” y pensamos que eso de hacer varias cosas a la vez encima, es un pro y un punto a nuestro favor.

Hacer varias cosas a la vez lo que consigue y nos aporta es, para empezar, estrés y para terminar que lo que hacemos no esté bien hecho y pueda incluir numerosos errores. ¿Por qué? Porque no multiplicamos nuestra atención sino que dividimos y dispersamos la que tenemos en las diferentes tareas y cosas que estamos haciendo. Por lo tanto, lo del multitarea está bien si sabes hacer varias cosas pero una a la vez.

Centrémonos porque si vamos a cruzar una calle con coches y estamos mirando el móvil lo más probable es que nos atropellen. Si estamos haciendo un informe de cuentas anuales de nuestro trabajo y lo dejamos para mirar un whatsapp, perderemos el hilo de esa celda formulada con el cálculo total y seguro que las cuentas no van a salir. ¿Seguimos poniendo ejemplos? Seguro que tú tienes y muchísimos.

Beneficios de la atención plena

La atención plena es fundamental. Nos va a ayudar a ser más eficientes, efectivos y útiles ya no solo para nuestro trabajo sino para nuestra vida cotidiana. Nos va a llevar a tener menos estrés y estar más tranquilos porque sabemos que lo que estamos haciendo tiene toda nuestra atención y por lo tanto, estamos minimizando y muchísimo los errores a cometer.

Pongamos atención en lo que estamos haciendo. Con la práctica del mindfulness lo que vamos a conseguir es un hábito y eso significa que lo haremos incluso de forma inconsciente. Integraremos en nuestra forma de vida el prestar atención a eso que estamos haciendo, a aquello en lo que estamos inmersos y realmente merece toda nuestra atención. Sin atención plena no disfrutamos como deberíamos porque no estamos.

Ahora que estamos pasando una etapa de vida generalizada de mucho estrés y que necesitamos estar al 100% es un gran momento para empezar con esto de la atención plena o mindfulness. Llámalo como mejor te venga y te ayude pero pongámonos a trabajar en ello por el bien de nuestro estrés ante todo.