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23/11/2017

Escrito por María Alcaraz

Y de nuevo, seguimos indagando en los asuntos del coaching y las tipologías que tenemos a nuestra disposición según lo que queramos tratar. Cerrando esta serie en la que hemos hablado de coaching institucional, coaching personal y coaching laboral, hoy nos adentramos en el Coaching Ontológico. Una modalidad de esta “profesión” que ayuda pero sobre todo acompaña a otras personas a alcanzar los objetivos marcados y resultados eficaces y óptimos para con otros desde un prisma completo.

Como definición podemos especificar que el Coaching Ontológico es el área del coaching que “busca acompañar los procesos transformacionales en / de otros desde una coherencia ontológica”. ¿Y qué es una coherencia ontológica? Aquella en la que se integran todas nuestras facetas: el cuerpo, las emociones y el lenguaje, lo que consigue dotar a esta sección del coaching de ser algo muy enriquecedor y que aporta mucho a todos los que la ponen en práctica.

¿Para quién o para qué es el coaching ontológico?

Cualquiera que tenga unos objetivos determinados y que quiera llegar a los resultados que se ha marcado incluso otros mejores, es bienvenido en el coaching ontológico y se podrá gestionar con ellos lo que deseen. El coaching ontológico está más determinado por su forma de desarrollo que por el área que trata (como puede ocurrir en el coaching personal, en el profesional o en el institucional) porque lo que se tratará en profundidad es cómo nos desenvolvemos, comunicamos y relacionamos con los demás y esto, afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Y es que las relaciones son un punto básico en nuestro día a día que aunque parezca algo banal y fácil, realmente nos supone bastantes problemas porque una comunicación entre dos personas o más no depende de nosotros únicamente sino que hay otros implicados, con sus historias, sus “batallas” y en eso no podemos hacer mucho más que trabajar desde nosotros y cómo deseamos comunicarnos en cada momento.

Los que deseen encontrar un bienestar estable y sobre todo, saludable, en sus relaciones personales, ya sea con su familia, con sus amigos, con su pareja, con su entorno profesional o empresarial… El coaching ontológico será sin duda alguna, su mejor elección.

¿Por qué aparece el coaching ontológico?

Por lo que veníamos comentando, por la importancia de las relaciones con otras personas en nuestra vida. Lo fundamental que es que tengamos formas positivas de comunicarnos y de construir relaciones estables y saludables para ambas partes. Debemos, todos, hacernos cargo de todo lo que ocurre en nuestra vida, sea lo paradójico que sea y además de hacernos cargo, debemos hacerlo de forma óptima y consiguiendo extraer de todo las mejores conclusiones y el aprendizaje que nos aporta y no lo que nos ocurra nos “lleve por delante”, cual tsunami. Estamos rodeados de muchos imputs, de demasiada información y por lo tanto, situaciones con otras personas: estrés laboral causado por la gestión de personas y equipos, consumismo desmedido por considerar que “tener” nos hace más felices, desconfiar absolutamente  de todo y de todos por sentir un miedo descomunal hacia los demás… Y es muy complicado sobre todo en determinados momentos, que podamos gestionarlo solos y sin un buen acompañamiento objetivo y separado de nuestras emociones.

Ahí es donde puede y de hecho lo hace, ayudarte el coaching ontológico. Y es que esta tipología de coaching se basa en una premisa que todos deberíamos preguntarnos no sólo una vez en la vida sino de forma periódica y casi constante: “¿Cómo podemos influir y sobre todo, transformar, de forma lo más poderosa posible, el mundo en el que vivimos?”. Si tuviésemos más en cuenta esta cuestión, y nos enfocáramos a ella en nuestro día a día, todo sería más fácil de forma conjunta y por supuesto, individualmente.

Generar nuevas ideas desde una aptitud y actitud más positiva y enfocada, crear nuevas posibilidades a las ya existentes u otras por descubrir, inventar caminos que no conocíamos hasta el momento, abrir conexiones que antes no existían ya sean con el otro o con nosotros mismos… A todo ello te ayudará el coaching ontológico con el que sin duda comenzarás un viaje apasionante a través del “soltar” lo que conoces y representa tu zona de confort (que no siempre es lo más positivo para nosotros pero que al estar muy habituados a vivirlo, nos sentimos bien con ello) para comenzar un recorrido novedoso, trepidante y excitante que es el vivir a un mundo propio nuevo y desde ahí, diseñar lo que quieras ser y hacer según tus necesidades, sueños e inquietudes.

Sin duda alguna, el coaching ontológico ayudará a todo el que apueste por él a sacar lo mejor de sí mismo, a construir una vida repleta de retos que abarcar y poder gestionar y superarse a sí mismo estableciendo unas relaciones con los demás saludables, óptimas y que aporten mucho valor a cada integrante de la vida.

Porque lo importante no es lo que nos ocurre sino cómo lo percibimos y sobre todo, lo gestionamos.

 

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