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14/11/2018

Escrito por María Alcaraz

estrés positivo eustrés

Estrés positivo, ¿existe? Pues sí, parece que sí. Nos pasamos el día quejándonos del nivel de estrés que tenemos y de las consecuencias que tiene en nosotros. Gracias a esa queja o como consecuencia, tenemos incluso, más estrés y nos tiramos literalmente de los pelos, o nos damos atracones de comida, o no dormimos o lo más habitual, estamos todo el día de mal humor. Nuestra productividad está por los suelos, nuestra vida profesional se tambalea y de la personal, ni hablamos. Así, sin darnos literalmente cuenta, nos pasamos el día. El estrés nos consume y no le ponemos remedio porque nos hemos acostumbrado a vivir así.

Pero, aunque el estrés tiene tan mala fama y es que realmente es muy nocivo para nuestra salud, parece que hay algo positivo en él. O mejor dicho, hay un tipo de estrés que es beneficioso y del que podemos sacar mucho partido. ¿Cómo se llama, qué es y cómo hacernos con él?

El estrés positivo: El eustrés.

El estrés – eustrés no es nada diferente al habitual estrés que como decíamos, todos tenemos. Es ese mismo estrés que nos vuelve “chalados” y que nos desequilibra pero gestionado de una forma correcta dándole la vuelta. Y se le da un giro para convertirlo en algo positivo y que en lugar de perjudicarnos, nos aporte valor y beneficios para todos los aspectos de nuestra vida.

El problema del estrés, o mejor dicho, su raíz, no es en sí el estrés, sino que es una consecuencia a una situación determinada. Hoy justamente he leído de uno de los grandes que “no hay problemas en la vida, lo que tenemos son situaciones que nosotros convertimos en problemas cuando no sabemos gestionarlas correctamente”. Y es que más claro, no se puede decir.

Así que, lo primero, para no tener estrés, no debemos generar problemas. La vida siempre, nos va a traer situaciones, de eso va esto de vivir. Y no podemos predecir si son mejores o peores (también los distintivos de buenas o malas situaciones se lo ponemos nosotros) pero sí podemos y debemos controlar cómo nos lo tomamos y cómo lo gestionamos.

Tenemos la opción de tomárnoslo todo como si se acabase el mundo, como si nos estuviese pasando un tractor por encima, entrar en bucle, montar en cólera y que sea la debacle mundial… Ahí tendremos no sólo estrés del malo sino que además no podremos tomar decisiones acertadas ni gestionar nada de forma constructiva (y consecuencias no van a faltar, como estas). O por el contrario, podemos ante una situación, actuar en positivo.

¿Cómo actuar en positivo frente a una situación determinada?

Ante todo, manteniendo la calma. Es lo que mejor puedes hacer por ti mismo. Si te mantienes tranquilo, estás en tu centro y no pierdes la calma, todo lo verás de otra manera.

Lo siguiente es… racionalizar. Ni somos tan importantes ni nada de lo que nos pase, lo es (sí, hay cosas que si pero en aspectos profesionales por ejemplo, todo tiene menos peso del que pensamos). Así que quítale importancia y verás como todo fluye mejor.

Continúa dándote tiempo y espacio. Personalmente, esta que escribe y firma, es impulsiva o mejor dicho, era. Tanto que no podía ni dejar de contestar un mail en el instante que me llegaba. Con eso lo que conseguía siempre era enviar la respuesta que me salía del corazón, del enfado, de la rabia… Y poco o nada bueno podía generar esa respuesta. Ahora, intento tomar distancia y me doy un tiempo. Y en esos minutos, horas o incluso días, me calmo, recupero mi centro y veo todo con más perspectiva lo que me aporta no darle tanta importancia a las cosas y racionalizar.

Encuentra la oportunidad y el aprendizaje en cada situación. Todo lo tiene. Aunque parezca que no, todo lo tiene. Es tu decisión encontrárselo ahora o dentro de un tiempo y decir: debí gestionarlo de otra manera. Con ese tiempo y espacio, con ese racionalizar las cosas y manteniendo la calma, seguro que le verás otro prisma a las cosas. Ahí está el aprendizaje de esa situación y puedes aprovecharte de ella en positivo.

La magia tiene lugar y aparece el eustrés

Con todo lo anterior, con esos ingredientes, ya puedes montar tu receta de eustrés. Que es convertir una situación determinada en algo que te aporte. ¿Y cómo te aporta? En formato… ¡Aprendizaje! Esa situación tienes que solucionarla así que genérate estrés positivo – eustrés, motívate, muévete para hacerlo mejor y salir victorioso y verás que además de ganar esa batalla con la situación en particular, las emociones que auto-generas en ti serán increíbles.

Estarás más orgulloso de ti mismo porque no has perdido el control en ningún momento. Tu cuerpo, el físico, no se verá dañado por el estrés negativo que mata células a un ritmo vertiginoso (además de cortarte el sueño, dañar tu estómago – piel, etc). Y por supuesto, la satisfacción será tal, que estarás como se suele decir hoy en día “on-fire”.

Así que ahora, sólo queda que empieces a trabajar por ti y para ti. Descubre los beneficios del eustrés y como siempre aconsejamos: déjate acompañar y ayudar porque solo, también se hace, pero cuesta más y cansa más. La cuestión es hacer el camino y disfrutar de él, no llegar a la meta destrozado. En Utopía, nuestro equipo de profesionales está preparado para tenderte esa mano cuando tú consideres que es el mejor momento.

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